Si estás en busca de un nuevo empleo o te dedicas al mundo de los negocios, tienes ante ti una temporada de reuniones importantes en las que te juegas tu futuro y reputación profesional. Por ello, llevar una vestimenta de negocios será, sin duda, una inversión necesaria. Ten en cuenta que tus conocimientos y trayectoria profesional son importantes, pero tu imagen también y, en una reunión corta, una imagen vale más que mil palabras.

Dependiendo del sector en el que trabajes, las reuniones pueden ser muy diferentes. Sin embargo, es muy común que tengan lugar en oficinas, donde es aconsejable acudir con un look formal. Debes evitar prendas llamativas y dar una imagen sobria y profesional.

Un elegante traje es siempre una buena elección. No debes comprar uno cualquiera, sino uno a medida, bien entallado y en un color neutral. El azul oscuro, gris o negro son siempre opciones seguras.

Debes llevar el traje limpio y planchado, así como la camisa que escojas. Evita vestir camisas llamativas, mejor un tono liso y a juego con el color del traje. Las blancas o azul claro son una buena elección.

La corbata también es importante y debe ir en sintonía con el resto de indumentaria. Es decir, ha de ser sobria, a poder ser lisa y también en tonos tradicionales. Recuerda que quien debe resaltar eres tú, no tu traje ni tu corbata.

Los zapatos tienen que ser también de vestir, mocasines o con cordones, según tu gusto, y relucientes como una patena. Unos zapatos sucios dan muy mala imagen.

Si es invierno, no dudes en comprar un abrigo de vestir largo, que cubra la chaqueta del traje. Las cazadoras que dejan entrever parte de la chaqueta son muy antiestéticas.

Si llevas contigo documentos, has de saber que los complementos también son importantes, por lo que si aún no dispones de uno, no dudes en adquirir un portafolios elegante. Con ello, darás una imagen de persona ordenada y profesional, del mismo modo que sucede cuando llevas contigo tus propios bolígrafos y demás material de trabajo.

Además de la indumentaria y complementos, es necesario que tu imagen sea aseada. Debes ir afeitado o con la barba arreglada, bien peinado, y a ser posible con un buen perfume, sin pasarse con éste último. Una imagen limpia habla siempre bien de ti.

Del mismo modo, cuida tus manos. Deben estar, por supuesto limpias, y evita unas uñas mordidas, denotan estrés y dan mala imagen.

Actúa con naturalidad y seguro de ti mismo, prepara bien la reunión y todo ello junto con una imagen como la que te proponemos, garantizará el éxito de tu reunión. A veces, inmersos en la vorágine del trabajo, descuidamos los aspectos más básicos, pero una buena presencia es siempre fundamental.

Esperamos haberte ayudado con estas líneas. Si no los tienes ya, es importante que te pongas al día con todo lo que debes comprar para mejorar tu presencia en las reuniones. Todo ello, sin duda, te servirá positivamente en toda tu carrera profesional.